Hoy lo que más nos interesa es el empleo

El año pasado, la pérdida de empleos por el Covid-19 fue constante para los ecuatorianos. Con la quiebra o bajo rendimiento de empresas se despidieron a 700 mil personas. Los que por fortuna no pasamos por ello, vivimos en la incertidumbre sobre qué pasará con nosotros.

Se siente horrible cuando haz creado un patrimonio con tus propios méritos durante años y una crisis lo destruye en cuestión de días. Despedirse de lo que construimos con tanto esfuerzo es algo por lo que nunca deberíamos de pasar.

Las personas honestas y trabajadoras queremos sin duda algo del próximo gobierno: recuperar nuestro empleo y vida digna. Por eso es importante que el siguiente mandatario tenga en sus prioridades hacer todo lo posible para erradicar el desempleo.

Las promesas extravagantes no siempre se cumplen

Para acabar con esta situación financiera que nos afecta a todos en el Ecuador, necesitamos que haya propuestas efectivas y realistas. Quien prometa soluciones inmediatas e improvisadas solo nos utiliza para su propio beneficio.

El candidato Andrés Arauz hace propuestas extravagantes que proponen soluciones milagrosas al asunto, por ejemplo, regalar mil dólares a los ciudadanos y destinar 300 millones a infraestructura.

Esto no es realista ante nuestra situación. Hay una deuda externa que debemos pagar y apenas salimos con pazos cortos de una situación crítica. ¿Por qué este hombre jura que podrá obtener todos esos recursos?

Las propuestas efectivas salvarán al Ecuador

¿Cómo podrá ser posible que regrese nuestro patrimonio que perdimos? La forma en que Ecuador podrá salir de nuevo adelante es si se crean las condiciones para que las oportunidades de trabajo aumenten.

Guillermo Lasso muchas veces lo ha dicho, es el candidato del empleo y su prioridad es que haya más y más trabajo para nosotros. Sin embargo, no nos promete algo mágico ni inmediato, más bien se puso en nuestros zapatos para saber qué necesitamos en realidad.

Él propone que se atraiga la inversión extranjera al Ecuador al bajar los impuestos de las divisas. Además, apoyará a las industrias agrícolas y ganaderas para que incluso los productos básicos tengan un costo mejor.

Asimismo, en su gobierno se invertirá en las empresas, sobre todo en las pequeñas y medianas (pymes), ylos bancos nacionales para reactivar la economía del país. También apoyará a las madres solteras y personas de bajos recursos con el fin de que no les falte el alimento ni el trabajo.

Está claro quien tiene una visión realista que nos podrá sacar de esta crisis y que no solo busca conseguir votos a toda costa. Ecuatorianos, no nos dejemos apantallar por promesas sin sentido que no harán nada a futuro. Este 7 de febrero elijamos al que sí demuestre compromiso y transparencia con nosotros.

Ecuador se enfrenta a un problema tan fuerte como una pandemia

La pandemia del Covid-19 sin duda es algo que nos sorprendió a todos el 2020. Muchos fueron despedidos, vieron sus empresas bajar sus ingresos y perdieron a seres queridos. Nuestras vidas jamás volverán a ser las mismas después de esta experiencia. Así como otros países, Ecuador ha hecho lo posible para recuperarse económica y socialmente. Desgraciadamente hay personas que se aprovechan de los peores momentos de un país para buscar su propio beneficio, y con el fin de lograrlo cometen actos ilícitos como la corrupción.

La corrupción afecta más con el Covid-19

Cuando algo tan grande como una pandemia asecha, lo mejor que se puede hacer es unirnos para hacerle frente a la situación. A causa de esto surgieron iniciativas para ayudar a todos los afectados, desde apoyos económicos hasta la disponibilidad de insumos médicos y camas de hospitales para los enfermos. Sin embargo, esto no siempre llega a las manos de quien está destinado ni los gastos se utilizan como se debe. El desvío de recursos en esta situación afecta muchísimo más de lo que normalmente lo haría, ya que ha provocado renuncias o hasta la muerte de doctores, enfermeros, pacientes y sus familiares.

En nuestro país la corrupción es tan grave como una pandemia. A partir de que llegó el coronavirus en Ecuador se han encontrado diversos casos. Hubo hospitales públicos en lo que los insumos se compraron con una pésima calidad, por lo que no protegían lo suficiente al personal de salud. También se inflaron los precios en gastos como kits de alimentos, tanques de oxígeno o mascarillas, con el fin de robar el dinero sobrante. Incluso, hubo apoyos económicos que no favorecían a quienes más los necesitaban.

La alianza entre países es la mejor manera de enfrentarla

Para Ecuador es muy importante acabar con la corrupción, por eso el vértice de la política del presidente Lenin Moreno tiene como prioridad la lucha contra esta. Sin embargo, como lo señaló la vicepresidenta María Alejandra Muñoz, falta mucho por hacer. Afortunadamente en medio de todos estos problemas nuestro gobierno junto con el de Colombia se unieron para ubicar la lucha contra la corrupción como una tarea ineludible. De esta manera se podrá afrontar mejor la crisis y se recuperará con éxito la economía de ambos países.

En la reunión en que se llevó a cabo, se aclaró que la lucha debe ser transversal por lo cual se creó un Pacto de integridad, cuya finalidad es crear administraciones más sólidas en cuanto a sus sistemas de control y de prevención de la corrupción. Se busca crear conciencia en la población ecuatoriana y colombiana, además de cuidar con mayor importancia el cumplimiento de las leyes de tránsito. Esto se acordó justo el Día Internacional Contra la Corrupción, el cual se declaró por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 2003 para acabar con ella y aumentar la sensibilidad al respecto.